Santander enfrenta un panorama de preocupación por el dengue, con un reporte de 6.802 casos acumulados durante 2026 hasta la semana epidemiológica 42. La cifra, pendiente de confirmación en el balance oficial correspondiente, refleja la importancia de reforzar la vigilancia sanitaria y las medidas de prevención, especialmente en Bucaramanga y los municipios de su área metropolitana.
Bucaramanga concentra la mayor cantidad de casos reportados, con 2.531, seguida de Floridablanca, con 876; Girón, con 614; Barrancabermeja, con 489, y Piedecuesta, con 375. La distribución territorial evidencia la necesidad de mantener acciones coordinadas entre las administraciones municipales y las autoridades departamentales para reducir la transmisión y detectar oportunamente los casos que puedan presentar complicaciones.
El comportamiento epidemiológico requiere un seguimiento constante para establecer si los contagios continúan aumentando y cuáles son las zonas con mayor afectación. Para determinar la magnitud actual de la situación, resulta fundamental contrastar las notificaciones con los informes del Instituto Nacional de Salud y la Secretaría de Salud de Santander, teniendo en cuenta la semana de corte y las posibles actualizaciones de los registros.
Además del número de contagios, las autoridades deben mantener especial atención sobre las hospitalizaciones, los casos de dengue grave y las muertes posiblemente relacionadas con la enfermedad. Estos indicadores permiten evaluar el impacto sanitario y orientar las medidas de respuesta, sin confundir los datos de periodos anteriores con el balance actual.
La prevención comienza en los hogares y espacios comunitarios. Lavar y cepillar tanques y albercas, mantener tapados los recipientes de almacenamiento de agua y eliminar objetos que acumulen agua lluvia son acciones fundamentales para impedir la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.
Ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos y molestias musculares o articulares, se recomienda buscar orientación médica. El dolor abdominal intenso, los vómitos persistentes, el sangrado y el decaimiento marcado son señales de alarma que requieren atención inmediata. Mientras se actualizan las cifras oficiales, la eliminación de criaderos, la vigilancia epidemiológica y la atención oportuna siguen siendo esenciales para proteger a la población santandereana.








