Lucas Francesco Murillo García, el niño de siete años cuyo pedido de ayuda se hizo viral en redes sociales, ya está en Santander. Este lunes fue trasladado desde Cúcuta hasta la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Floridablanca, donde quedó bajo atención de especialistas.
El traslado se realizó en un avión ambulancia tipo jet, acompañado por sus padres y personal médico especializado. El recorrido tuvo como objetivo reducir los riesgos asociados a su condición cardíaca y permitir que recibiera atención directamente en una institución especializada.
Ahora comienza la etapa de valoración. Los médicos realizarán diferentes estudios para conocer con mayor precisión el estado actual de su corazón y determinar cuál debe ser el siguiente paso en su tratamiento. Entre las pruebas previstas están ecocardiogramas, cateterismos y otros exámenes complementarios.
Lucas nació con síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, una cardiopatía congénita compleja. De acuerdo con la información divulgada sobre su caso, actualmente presenta cianosis y un grado moderado de hipertensión pulmonar, condiciones que requieren una valoración especializada.
Una vez finalizados los estudios, una junta médica deberá analizar los resultados y establecer la ruta de tratamiento. Entre las alternativas que se han planteado están una cirugía de Fontan o la posibilidad de avanzar hacia un trasplante cardíaco.
El caso de Lucas tomó fuerza después de que su familia solicitara públicamente ayuda para acceder a la atención médica que necesitaba. La difusión de su situación generó una amplia reacción en redes sociales y aceleró las gestiones para su traslado a Bucaramanga.
Ahora la expectativa está puesta en los resultados de los estudios que se realizan en la Fundación Cardiovascular. Serán los especialistas quienes determinen cuál es el camino médico que debe seguir el menor.








