El servicio de urgencias del Hospital Universitario de Santander (HUS) enfrenta nuevamente una fuerte presión asistencial debido al incremento en la llegada de pacientes, una situación que mantiene en alerta al personal médico y a las autoridades de salud del departamento.
De acuerdo con el más reciente reporte de la institución, el área de observación de urgencias registra una ocupación del 167 %, al atender 194 pacientes en un espacio con capacidad para 116 camillas. Esta sobreocupación dificulta la atención oportuna de los usuarios y aumenta los tiempos de espera para quienes requieren valoración médica.
El informe también señala que el servicio de pediatría presenta una ocupación del 67 %, con seis de las nueve camillas disponibles ocupadas, mientras que el área de ginecología y obstetricia alcanza el 50 %, con seis pacientes en las doce camas habilitadas para esa especialidad. El hospital aclaró que estas áreas cuentan con infraestructura exclusiva, por lo que sus camas no pueden destinarse a la atención de pacientes de otras especialidades.
Ante este panorama, la gerencia del HUS solicitó el apoyo de la Secretaría de Salud de Santander y del Centro Regulador de Urgencias, Emergencias y Desastres (CRUE) para coordinar el traslado de pacientes hacia otras instituciones de la red que cuenten con disponibilidad, con el fin de disminuir la congestión del servicio.
La institución también hizo un llamado a la ciudadanía para utilizar el servicio de urgencias únicamente cuando se trate de situaciones que representen un riesgo para la vida o requieran atención inmediata. Para casos de menor complejidad, recomendó acudir a los centros de atención primaria o a los servicios asignados por cada EPS.
La sobreocupación de las urgencias del Hospital Universitario de Santander se ha convertido en una problemática recurrente durante este año, reflejando la alta demanda que enfrenta el principal centro asistencial de alta complejidad del departamento.








