Más de 120 animales silvestres que habían sido rescatados por las autoridades ambientales regresaron a su hábitat natural en diferentes zonas de Santander, luego de completar procesos de atención veterinaria y rehabilitación especializados.
La jornada fue liderada por la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB), que logró la liberación de cerca de 80 tortugas, entre especies acuáticas y morrocoyes, así como alrededor de 40 aves de la familia de las psitácidas, grupo al que pertenecen guacamayas, pericos y cotorras.
Los ejemplares fueron trasladados a sectores estratégicamente seleccionados por sus condiciones ambientales, disponibilidad de alimento y características adecuadas para facilitar su adaptación y supervivencia en libertad.
Según informó la autoridad ambiental, cada uno de los animales pasó previamente por evaluaciones médicas, procesos de recuperación física y seguimiento permanente para determinar si contaban con las capacidades necesarias para regresar a los ecosistemas de donde provienen.
En el caso de las aves, la CDMB implementó un sistema de liberación asistida que permite acompañar a los ejemplares durante las primeras etapas de su retorno a la naturaleza. A través de este mecanismo reciben apoyo temporal con alimentación y monitoreo mientras recuperan comportamientos esenciales para desenvolverse de manera autónoma.
La entidad destacó que este tipo de acciones no solo representan una segunda oportunidad para los animales recuperados, sino que también contribuyen al fortalecimiento de los ecosistemas de la región. Las aves cumplen una función importante en la dispersión de semillas y la regeneración de los bosques, mientras que las tortugas participan en el equilibrio de ambientes acuáticos y terrestres.
Sin embargo, la liberación también pone de manifiesto una problemática que continúa afectando a la biodiversidad colombiana: el tráfico y la tenencia ilegal de fauna silvestre. Muchos de los animales que llegan a los centros de atención han sido extraídos de su entorno natural o mantenidos en cautiverio, situaciones que comprometen su bienestar y reducen sus posibilidades de supervivencia.
Por esta razón, la CDMB reiteró el llamado a la comunidad para evitar la compra, comercialización o posesión de especies silvestres como mascotas y denunciar cualquier caso relacionado con el tráfico de fauna. La autoridad ambiental recordó que estos animales cumplen un papel fundamental en los ecosistemas y que su lugar está en la naturaleza.








