Durante ocho décadas y media, el Colegio Franciscano del Virrey Solís ha sido testigo de la transformación de Bucaramanga y de la formación de miles de estudiantes que hoy aportan al desarrollo de Santander y del país. En 2026, la institución educativa conmemoró sus bodas de «Mármol», 85 años de historia con una jornada cargada de simbolismo, reconocimientos y gratitud por una trayectoria marcada por la excelencia académica y los valores franciscanos.
La celebración comenzó con una Eucaristía de acción de gracias en el Templo de San Francisco, presidida por monseñor Luis Augusto Campos Flórez, arzobispo de Bucaramanga. Durante su homilía, el prelado hizo referencia a la reciente visita de Su Santidad León XIV a España y enfatizó la importancia de educar a las nuevas generaciones en valores sólidos, éticos y cristianos, como pilar fundamental para construir una sociedad más justa y humana.

Posteriormente, se llevó a cabo un acto protocolario en el auditorio del colegio, donde diversas instituciones del orden nacional, departamental y municipal entregaron condecoraciones a la institución en reconocimiento a su trayectoria, labor educativa y aporte al desarrollo cultural de la región. Entre las distinciones recibidas se destacan: la Orden del Congreso de Colombia en el grado de Comendador, entregada por el senador Óscar Mauricio Giraldo Hernández; la Orden Luis Carlos Galán Sarmiento de la Asamblea Departamental de Santander, impuesta por Manuela Guzmán Álvarez, secretaria general de la corporación; la Orden Ciudad de Bucaramanga al Mérito Educativo y Cultural, otorgada por el Concejo Municipal; y un reconocimiento institucional de la Universidad de San Buenaventura, entregado por su rector, fray Andrés Miguel Casaleth Faciolince.

Además, la institución recibió otras distinciones por parte de entidades académicas y organizaciones de la región, que destacaron su contribución a la formación de generaciones de estudiantes durante 85 años.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia se vivió cuando el Ingeniero Henry Mantilla, egresado de la promoción de 1965, entregó una llama encendida al estudiante más joven de primaria del colegio. El acto simbólico representó la transmisión de los principios y valores virreyistas entre generaciones, así como el compromiso permanente de la comunidad educativa con la sociedad.

La conmemoración también permitió resaltar la trayectoria educativa de la institución y el legado de la comunidad franciscana en Bucaramanga. A lo largo de los años, el colegio ha mantenido una propuesta formativa orientada al desarrollo académico, humano y espiritual de sus estudiantes, inspirada en los principios de fraternidad, servicio y responsabilidad social.
Con 85 años de historia, el Colegio Franciscano del Virrey Solís reafirma su compromiso de seguir formando niños y jóvenes bajo los principios de la fraternidad, el servicio y la excelencia académica. Bajo el lema ‘Soy Virrey, Soy Futuro’, la institución proyecta su misión educativa hacia las nuevas generaciones, manteniendo vivo un legado que ha dejado huella en miles de familias santandereanas. Un legado que continúa inspirándose en el tradicional saludo franciscano de ‘Paz y Bien’, símbolo de los valores que han acompañado a la comunidad virreyista durante más de ocho décadas.







