La Registraduría Nacional del Estado Civil informó que, una vez concluido el 100 % del escrutinio de las elecciones presidenciales realizadas el pasado 31 de mayo, no se encontraron irregularidades que afectaran la transparencia o la validez de los resultados obtenidos en las urnas. La entidad destacó que las reclamaciones presentadas durante el proceso no superaron el 0,7 % del total de mesas instaladas en el país y en el exterior.
El pronunciamiento se produjo luego de que diferentes sectores políticos expresaran inquietudes sobre presuntas inconsistencias en el censo electoral, el funcionamiento del sistema DIVIPOL y la existencia de miles de mesas consideradas “atípicas” por registrar una alta participación de votantes.
Frente a estos señalamientos, la Registraduría explicó que el censo electoral definitivo para las elecciones presidenciales fue cerrado el 30 de abril y socializado oportunamente con las campañas políticas. Además, indicó que los datos relacionados con puestos y mesas de votación fueron entregados previamente a los auditores de las organizaciones políticas para su respectiva verificación.
Respecto a las más de 5.300 mesas cuestionadas, la entidad señaló que los niveles de participación observados son compatibles con la capacidad autorizada para cada mesa y que todas fueron revisadas durante el escrutinio adelantado por jueces de la República. Según la Registraduría, no se encontraron evidencias que permitieran concluir la existencia de manipulación de resultados o alteraciones en la votación.
La autoridad electoral también rechazó las versiones sobre supuestas modificaciones al software electoral días antes de los comicios. Explicó que las fechas señaladas en algunos archivos corresponden a la entrega de información técnica a los auditores de los partidos y no a cambios realizados en los sistemas utilizados para la jornada electoral.
Paralelamente, expertos en temas electorales y organismos de observación han señalado que varias de las situaciones denunciadas pueden explicarse por aspectos logísticos del proceso, especialmente en las votaciones realizadas en el exterior, donde la jornada electoral se desarrolla durante varios días y puede generar diferencias en algunos registros preliminares. Hasta el momento, no se han presentado pruebas concluyentes que demuestren un fraude electoral.
El registrador nacional, Hernán Penagos, reiteró que el escrutinio se desarrolló de manera normal y agradeció el trabajo realizado por las cerca de 3.000 comisiones escrutadoras conformadas por jueces de la República. Asimismo, invitó a los partidos políticos, organismos de control y observadores electorales a continuar participando en los espacios de revisión y vigilancia de cara a la segunda vuelta presidencial.
Con el cierre del escrutinio, la atención del país se concentra ahora en la preparación de la segunda vuelta presidencial, mientras continúan los debates políticos sobre las garantías electorales y la transparencia del proceso democrático.








