Bucaramanga se encuentra a punto de sellar una de las decisiones de financiamiento más grandes de su última década: el Concejo Municipal se alista para aprobar un empréstito por más de 500.000 millones de pesos, destinado a financiar un paquete de obras viales estratégicas en la ciudad. El proyecto, que ya superó la comisión de Hacienda, solo espera la votación final en el pleno para que el alcalde Cristian Fernando Portilla Pérez pueda iniciar trámites con la banca nacional.
El proyecto de acuerdo autoriza al Alcalde de Bucaramanga a gestionar un crédito cercano a 538.600 millones de pesos, cifra que rebasa el techo inicial de 500.000 millones divulgado públicamente. La administración argumenta que la ciudad tiene todavía margen de endeudamiento y que este crédito usaría solo alrededor del 50% de su cupo, sin comprometer la estabilidad fiscal ni afectar otros programas.
Obras que se financiarían con el crédito
Los recursos estarían orientados principalmente a dos proyectos incluidos en el Plan de Desarrollo Municipal aprobado en 2024:
La Troncal Norte–Sur, vía de alta movilidad estimada en cerca de 423.239 millones de pesos, pensada para descongestionar corredores críticos y mejorar la conectividad entre zonas urbanas.
La modernización de la red semafórica de la ciudad, con un presupuesto de unos 115.372 millones de pesos, para optimizar tiempos de desplazamiento y reducir embotellamientos.
La Secretaría de Infraestructura ha señalado que, una vez aprobado el empréstito, las obras podrían iniciar su ejecución a partir de septiembre de 2026, siempre que se completen los trámites de financiación con las entidades bancarias.
Debate político a punto de cerrarse
El acuerdo ya pasó la primera revisión en la comisión de Hacienda del Concejo, lo que lo ubica en la recta final para la votación en el pleno. Algunos concejales han expresado dudas sobre la magnitud del crédito, la profundidad técnica de los estudios y el riesgo de sumar otros compromisos de deuda.
Mientras la Alcaldía defiende el empréstito como indispensable para no postergar inversiones de largo plazo, la oposición insiste en mayor transparencia sobre garantías, cronogramas de pago y la posibilidad de ajustar el alcance o valor de las obras.
Qué se juega para la ciudad
La pronta aprobación del empréstito marcaría un antes y un después en la infraestructura vial y la movilidad de Bucaramanga. De materializarse, las inversiones podrían reducir tiempos de viaje, mejorar la seguridad vial y fortalecer la competitividad económica de la ciudad; si se retrasa o se modifica, las autoridades tendrían que rediseñar el plan de financiación o escalar las obras en el tiempo.
Con la meta de concretar el crédito antes de la segunda mitad de 2026, la opinión pública y los medios locales seguirán de cerca la discusión final en el Concejo, donde el voto de cada concejal estará llamado a definir si Bucaramanga se endeuda con más de medio billón de pesos para impulsar su transformación vial.








