El presidente Gustavo Petro anunció que Drogas La Rebaja pasó a ser propiedad del Estado colombiano y adelantó que muchos de sus puntos de venta en todo el país se transformarán en puestos de salud y centros de entrega de medicamentos públicos.
La afirmación la hizo en un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, donde aseguró que la cadena dejará de ser una red comercial tradicional para convertirse en un activo estratégico del sistema de salud público.
De droguería privada a activo del Estado
La declaración de Petro confirma un proceso que ya venía en marcha desde hace años. En 2016, la justicia ordenó la extinción de dominio de Drogas La Rebaja tras determinar que sus activos provenían de recursos del narcotráfico, en particular del Cartel de Cali. Desde entonces, los más de 800 locales pasaron a ser administrados por la Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad estatal encargada de gestionar bienes confiscados.
En 2025, la SAE entregó oficialmente la administración de la marca y sus establecimientos al Ministerio de Salud y Protección Social, con el objetivo de usar la cadena como red pública de distribución de medicamentos. Ahora, el mensaje del presidente Petro da un siguiente paso simbólico y político: presentar La Rebaja no como una empresa intervenida, sino como propiedad del pueblo colombiano.
Una red de puestos de salud y dispensarios públicos
En su publicación, Petro explicó que “muchos de sus puntos en todo el país pasarán a ser puestos de salud y lugares de entrega de medicamentos”. La idea es aprovechar la infraestructura existente de las droguerías —ubicadas en barrios populares, municipios pequeños y zonas de difícil acceso— para fortalecer la atención primaria y reducir las brechas en el acceso a fármacos.
El gobierno ha señalado que Drogas La Rebaja se consolidará como gestor farmacéutico del Estado, articulado con el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud, encargado de la gestión de medicamentos subsidiados y de la red pública. Esto implica que, en muchos lugares, los antiguos mostradores de venta privada podrían convertirse en puntos de dispensación de medicamentos gratuitos o subsidiados, con enfoque en comunidades vulnerables, pacientes crónicos y zonas rurales.
Reforma de salud y estrategia política
El anuncio se enmarca dentro de la agenda de reforma de salud de Petro, que busca ampliar la cobertura pública, mejorar la accesibilidad y reducir la intermediación privada en la entrega de medicamentos. Al convertir una cadena históricamente asociada al negocio privado en un operador público de salud, el gobierno busca enviar un mensaje claro sobre la reconfiguración del papel del Estado en el sistema de salud.
En redes sociales, el anuncio ya generó reacciones divididas: mientras algunos celebran la ampliación de la red pública de medicamentos, otros cuestionan cómo se garantizará la calidad del servicio y la continuidad laboral de los trabajadores de la cadena.
Que sigue ahora
Oficialmente, Drogas La Rebaja dejó de ser una empresa privada y pasa a operar como un activo público gestionado por el Ministerio de Salud.
Aunque el gobierno aún debe definir en detalle cómo se articularán los servicios de salud, la dispensación de medicamentos y la logística administrativa en cada sede, Petro dejó claro que la orientación es convertir la red de droguerías en puntos de atención clínica básica y de entrega de tratamientos.
Para la ciudadanía, el cambio podría significar que, en los próximos meses, muchos locales de Drogas La Rebaja que hoy venden medicamentos con precios de mercado empiecen a ofrecer servicios de atención primaria, medicamentos gratuitos o de bajo costo y acompañamiento a pacientes con enfermedades crónicas. Si se ejecuta con transparencia y eficiencia, el modelo podría convertirse en una pieza central de la nueva arquitectura del sistema de salud público colombiano.








