La huelga de los trabajadores de la Electrificadora de Santander (ESSA), impulsada por Sintraelecol, lleva once días sin resolverse, pero la empresa mantiene el suministro eléctrico en los 102 municipios que atiende gracias a un plan de contingencia activado oportunamente. Iniciada el 20 de febrero de 2026 tras fallidas negociaciones, la protesta afecta operaciones normales, aunque no se reportan interrupciones masivas para los 958.000 usuarios en el departamento.
Medidas operativas implementadas
ESSA suspendió temporalmente más de 250 contratos y enfocó sus esfuerzos en infraestructura crítica para priorizar el servicio esencial. La compañía aplicó acciones jurídicas y operativas, como la restricción de atención presencial, mientras habilita canales virtuales y telefónicos para minimizar impactos en los clientes. Además, reiteró que todos los trámites deben gestionarse por vías oficiales, sin intermediarios autorizados.
Intervención del Ministerio del Trabajo
El 20 de febrero, el Ministerio del Trabajo inició una actuación administrativa para clasificar actividades esenciales y definir el número mínimo de empleados requeridos durante el paro. Aunque ESSA solicitó el uso total de su planta de personal, la decisión final recae en la autoridad laboral, que selló oficinas en Bucaramanga y Barrancabermeja. Hasta el 3 de marzo, el servicio se mantiene estable pese a las tensiones.








