Coromoro, Santander – Durante la madrugada de este 25 de diciembre, una avenida torrencial en la quebrada La Pie, afluente del río Ture que desemboca en el río Fonce, generó una emergencia en el municipio de Coromoro, en la provincia de Guanentá.
El Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres reportó que el fenómeno natural afectó cultivos de trucha y extensiones de pastizales utilizados para el ganado, ubicados en la ronda hídrica de la quebrada. Hasta el momento, no se han reportado personas lesionadas ni desaparecidas.
Pedro Conde, director de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, confirmó que las autoridades locales activaron los protocolos de respuesta y continúan evaluando los daños materiales. “Estamos haciendo un barrido con los organismos de socorro para verificar el estado de las familias que habitan en la zona de influencia de la quebrada”, señaló el funcionario.
Aunque la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre este evento, se espera que en las próximas horas se articule con las autoridades departamentales y municipales para coordinar acciones de atención y mitigación.
La creciente súbita de la quebrada La Pie se habría originado por las intensas lluvias registradas en la zona montañosa del municipio, una situación que pone en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades rurales frente a eventos hidrometeorológicos extremos, especialmente en temporada invernal.
Las autoridades hacen un llamado a los habitantes de las veredas cercanas a mantenerse atentos a los comunicados oficiales y a reportar cualquier novedad a los organismos de socorro. Asimismo, se reitera la importancia de fortalecer los sistemas de alerta temprana y de avanzar en la recuperación ambiental de las rondas hídricas, muchas de las cuales han sido intervenidas para actividades productivas.
Este nuevo evento subraya la urgencia de implementar medidas estructurales y comunitarias para reducir el riesgo de desastres, proteger los medios de vida rurales y garantizar la seguridad de las familias que habitan en zonas de alta exposición.








