Santa Rosa del Sur, Bolívar. La violencia se ha intensificado de forma preocupante en los municipios del sur de Bolívar durante el segundo semestre de 2025. A pesar de los reiterados llamados de las autoridades locales al Gobierno Nacional para reforzar la presencia de la fuerza pública, la respuesta ha sido insuficiente, mientras la población enfrenta una creciente ola de inseguridad.
En lo corrido del año, la tasa de homicidios en esta región ha registrado un incremento del 60%, una cifra que refleja el deterioro de las condiciones de seguridad. Municipios como San Pablo, Santa Rosa del Sur, Montecristo, Norosí, Tiquisio, Simití, Arenal del Sur, Morales y Cantagallo se han convertido en escenarios recurrentes de hechos violentos.
El más reciente ocurrió en la primera semana de diciembre, cuando un hombre fue asesinado a tiros dentro de su vivienda en el barrio San Isidro, en pleno casco urbano de Santa Rosa del Sur. Este crimen se suma a una larga lista de homicidios que han sembrado el temor entre los habitantes.
La presencia de grupos armados ilegales como el ELN, las disidencias de las FARC y el Clan del Golfo se ha multiplicado en la zona, extendiendo su accionar no solo en áreas rurales, sino también en los centros poblados.
La comunidad denuncia que la zozobra se ha instalado en la cotidianidad, mientras las respuestas institucionales siguen siendo limitadas.
Las investigaciones sobre los recientes hechos violentos continúan, pero la sensación de abandono persiste.
Desde los territorios, líderes sociales y autoridades municipales insisten en la urgencia de una intervención integral que priorice la protección de la vida y el restablecimiento de la tranquilidad.








