El Gobierno de Floridablanca continúa su cruzada por la recuperación del espacio público, esta vez en el sector de El Campanazo, Comuna 4, donde por años la informalidad y el mal uso del entorno urbano habían convertido andenes, entradas de parqueaderos y zonas peatonales en parqueaderos improvisados y puntos de venta sin control.
“Gracias a ustedes porque este lugar era un desorden. Ahora que lo arreglaron se siente comodidad y orden. Desde que se fundó el sector no controlaban este espacio”, expresó Juan Mosquera Ayala, habitante de Zapamanga IV, tras la intervención liderada por la Secretaría del Interior, Seguridad y Convivencia Ciudadana.
El derecho a la movilidad no se negocia
Durante años, conductores de carros y motos han ocupado espacios destinados a la libre circulación de peatones, vulnerando el derecho fundamental a la movilidad. Esta práctica, además de ilegal, pone en riesgo los vehículos que quedan expuestos a la delincuencia y deteriora la convivencia ciudadana.
“No vale la pena sacrificar años de ahorro para comprar un vehículo que termina abandonado en la vía, sin seguridad ni respeto por los demás”, señaló Andrés Ardila Pérez, secretario del Interior. “En Floridablanca estamos haciendo respetar el espacio público. Reiteramos el llamado a la comunidad a ser parte de la solución y no del problema”.
Cultura ciudadana: el verdadero cambio
La recuperación de El Campanazo no es solo una acción de ordenamiento urbano, sino un llamado urgente a la conciencia ciudadana. Usar los parqueaderos públicos, respetar las zonas peatonales y rechazar la ocupación informal del espacio común son gestos mínimos de respeto que construyen ciudad.
Muchos alcaldes no se atreven a intervenir por temor a perder votos. Por eso, es vital respaldar a quienes sí lo hacen. “Como ciudadano de bien y con respeto por los demás, le daría mi voto en un futuro a ese exalcalde que impartió autoridad durante su gobierno”, afirmó un residente abordado por este medio.
Sanciones y corresponsabilidad
Parquear en espacio público acarrea sanciones económicas según el Código Nacional de Tránsito, además de la inmovilización del vehículo. Pero más allá de la multa, está el llamado a construir una ciudad ordenada, segura y digna para todos.
Floridablanca avanza. El turno es de la ciudadanía: respetar el espacio público es respetar la vida en comunidad.








