Durante el primer semestre de 2025, Colombia ha sido testigo de una alarmante escalada de violencia:
• 89 líderes y lideresas sociales fueron asesinados.
• 25 firmantes del Acuerdo de Paz perdieron la vida.
• Se registraron 34 masacres, con un saldo de 116 víctimas.
Estas cifras no son solo estadísticas: representan vidas truncadas, comunidades silenciadas y una democracia herida.
Desde enero de 2016 hasta el 30 de junio de 2025, la Defensoría del Pueblo ha documentado 1.577 asesinatos de líderes sociales, una tragedia que pone en riesgo la construcción de paz y la defensa de los derechos humanos en el país.
Los departamentos más afectados son Cauca, Antioquia, Norte de Santander y Valle del Cauca, territorios donde el conflicto persiste y las garantías para ejercer liderazgo social siguen siendo insuficientes.
“Cada vida arrebatada de forma violenta amenaza la democracia y la construcción de paz. Exigimos garantías reales para el ejercicio de la defensa de derechos humanos y la implementación del Acuerdo de Paz”, señala enfáticamente la Defensoría.








