Las autoridades de salud en Santander investigan la reciente muerte de una adolescente de 12 años, oriunda de Landázuri, quien presentó síntomas graves asociados al dengue hemorrágico. La menor fue trasladada a Bucaramanga en estado crítico, falleciendo el pasado domingo 11 de mayo en la Unidad de Cuidados Intensivos de un centro médico.
El secretario de Salud del departamento, Edwin Prada, informó que este caso eleva a 10 el número de muertes reportadas en Santander a causa del dengue hemorrágico. “Es una niña procedente de Landázuri, que viene a una institución de Bucaramanga con un dengue grave. Posiblemente se asocia en este caso a la enfermedad”, explicó Prada.
Según la institución educativa Las Flores, donde la adolescente cursaba séptimo grado, presentó fiebre alta mientras asistía a clases el 6 de mayo. Ante el agravamiento de su estado, su familia la trasladó de inmediato a un centro de salud.
Santander enfrenta un aumento preocupante de casos de dengue, con 5.000 contagios confirmados. Los municipios más afectados incluyen el área metropolitana de Bucaramanga, Barrancabermeja y Cimitarra. Ante esta situación, las autoridades han intensificado brigadas de prevención para eliminar criaderos de zancudos y frenar la propagación del virus, especialmente en zonas escolares.
El dengue, una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, presenta síntomas como fiebre, dolor intenso de cabeza y musculares, problemas de visión, náuseas y vómitos, entre otros. La comunidad y las entidades de salud refuerzan el llamado a la prevención y consulta temprana ante la aparición de síntomas.
El aumento de casos de dengue hemorrágico en Santander refleja una preocupante crisis sanitaria, con 5.000 contagios confirmados y una mortalidad en ascenso. La proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad, se ve favorecida por la acumulación de agua en recipientes sin tapar, el desorden en patios y la falta de higiene en los hogares, lo que convierte estos espacios en criaderos propicios. Para frenar la propagación del virus, el compromiso comunitario es fundamental: eliminar acumulaciones de agua, mantener una limpieza constante en viviendas y colaborar con las brigadas de salud en jornadas de fumigación y educación. La prevención no solo reduce el riesgo de contagio, sino que protege la vida de niños, adultos mayores y poblaciones vulnerables.
El aumento de casos de dengue hemorrágico en Santander refleja una preocupante crisis sanitaria, con 5.000 contagios confirmados y una mortalidad en ascenso. La proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad, se ve favorecida por la acumulación de agua en recipientes sin tapar, el desorden en patios y la falta de higiene en los hogares, lo que convierte estos espacios en criaderos propicios. Para frenar la propagación del virus, el compromiso comunitario es fundamental: eliminar acumulaciones de agua, mantener una limpieza constante en viviendas y colaborar con las brigadas de salud en jornadas de fumigación y educación. La prevención no solo reduce el riesgo de contagio, sino que protege la vida de niños, adultos mayores y poblaciones vulnerables.
En diversas zonas de Santander, las iniciativas comunitarias han demostrado ser clave en la lucha contra el dengue hemorrágico. A través de campañas de concienciación, brigadas de limpieza y jornadas de eliminación de criaderos de mosquitos, la población ha logrado reducir significativamente la presencia del Aedes aegypti. Un ejemplo exitoso es la participación de colegios y organizaciones barriales en programas de inspección y eliminación de aguas estancadas, promoviendo hábitos de higiene en los hogares y espacios públicos. Además, la articulación entre líderes comunitarios y entidades de salud ha permitido la implementación de medidas preventivas como el uso de mosquiteros, la correcta disposición de residuos y la fumigación estratégica en zonas vulnerables. Estos esfuerzos colectivos reflejan el impacto positivo del compromiso ciudadano en la protección de la salud pública y la prevención de enfermedades transmitidas por vectores.
Ante el preocupante avance del dengue hemorrágico en Santander, las autoridades y la comunidad refuerzan esfuerzos para contener la enfermedad y evitar más pérdidas humanas. La prevención sigue siendo la principal herramienta para combatir el virus, y el compromiso ciudadano en la eliminación de criaderos de zancudos es clave para reducir la propagación. Con 10 fallecimientos registrados y 5.000 casos confirmados, la situación demanda una respuesta inmediata y sostenida. Las brigadas sanitarias y las acciones comunitarias continúan en marcha, buscando no solo atender la emergencia actual, sino también generar conciencia sobre la importancia de la higiene.








