La conmemoración del Día Internacional del Trabajo en Bucaramanga estuvo marcada por una multitudinaria movilización en la Plaza de Bolívar, de Bogotá donde el presidente Gustavo Petro pronunció un discurso en defensa de los derechos laborales y la dignidad de los trabajadores. Sin embargo, la jornada también dejó una polémica en el centro histórico de la capital Santandereana.
Durante la marcha, algunos manifestantes pintaron grafitis en la fachada de la Casa de Bolívar, ubicada en la calle 36 entre carreras 12 y 11, un sitio de gran valor histórico para la ciudad. Ante estos hechos, el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, reaccionó a través de su cuenta en X, expresando su rechazo a los actos de vandalismo y enfatizando la importancia de preservar el patrimonio cultural.
El mandatario local destacó que, si bien el derecho a la protesta es legítimo, no debe traducirse en daños a bienes históricos. “La Casa de Bolívar es un símbolo de nuestra historia y merece respeto. No podemos permitir que el vandalismo empañe una jornada que debe ser de reivindicación y diálogo”, señaló Beltrán en su mensaje.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro, al finalizar su intervención en la Plaza de Bolívar, alzó la espada de Bolívar y afirmó: “El que dirige y quien comanda no es el Presidente Gustavo Petro, es la espada de Bolívar. La espada de Bolívar nos comanda y nos guía en esta lucha por los derechos y la libertad del pueblo”.
Las autoridades locales han anunciado que se evaluarán medidas para restaurar la fachada afectada y reforzar la protección de los espacios históricos de la ciudad. Asimismo, se espera que se adelanten investigaciones para identificar a los responsables de los daños.








