Un año después del desbastador incendio forestal que afectó el Páramo de Berlín, ubicado en la vereda Ucatá de Tona, Santander, la naturaleza ha demostrado la capacidad de recuperarse. El equipo de biólogos de la Corporación Autónoma Regional de Bucaramanga-CDMB ha estado monitoreando la zona y ha encontrado resultados sumamente esperanzadores.
Luego de varios recorridos por la zona, los expertos de la CDMB establecieron parcelas de monitoreo para evaluar la recuperación de las especies vegetales. Cada tres meses realizan un seguimiento a cada una de las parcelas, tomando medidas de atura total, circunstancia, número de rosetas y floración de los frailejones.
Los resultados han sido sorprendentes, mostrando una excelente recuperación de la cobertura vegetal. Los expertos de la autoridad ambiental han destacado que “el verde es definitivamente el color de la esperanza”.
La CDMB sigue evaluando la recuperación del suelo y trabaja en conjunto con el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga-AMB para continuar la fase de investigación fisiológica y ecológica del fuego.
Este proceso de recuperación en un ejemplo de la resiliencia de la naturaleza y nos enseña que, incluso después de la adversidad, es posible renacer y recuperarse. La CDMB y otras entidades seguirán trabajando para proteger y conservar el ecosistema único y frágil.








