En un devastador accidente que ha conmocionado a Colombia, el número de víctimas fatales por la caída del avión militar Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) ascendió a 68 personas, confirmaron autoridades locales este fin de semana. El siniestro, ocurrido apenas segundos después del despegue, dejó un panorama de destrucción en esta remota zona selvática del sur del país, donde equipos de rescate luchan contra el terreno hostil y las detonaciones de munición para recuperar los restos.
Cronología del Desastre
El lunes 23 de marzo, a las 9:54 a.m., la aeronave FAC 1016 despegó del aeródromo de Puerto Leguízamo con destino a Puerto Asís, transportando 128 personas: 117 pasajeros –principalmente militares del Ejército y Policía del Batallón de Infantería de Selva No. 49– junto a 11 tripulantes, camionetas blindadas y cargamento de munición. La nave se precipitó a tierra a solo un kilómetro de la pista, se incendió violentamente y provocó explosiones que complicaron las labores iniciales de socorro por parte de campesinos y uniformados locales.
Evolución del Trágico Balance
Las cifras iniciales reportaron 8 muertos y entre 83 y 84 heridos, con 14 en estado crítico. Rápidamente escalaron a 34 fallecidos, luego 66, hasta el último corte oficial: 68 cuerpos confirmados en la morgue municipal, tras hallar sin vida a dos militares reportados como desaparecidos. Permanecen 57 heridos evacuados –muchos con quemaduras graves y politraumatismos–, atendidos en hospitales de Bogotá (24 en el Militar Central), Florencia, Neiva y Mocoa; dos personas siguen en búsqueda.
Angustia en Santander por Dos Jóvenes Involucrados
La comunidad santandereana sigue atenta a la situación de dos jóvenes del departamento que viajaban en el avión militar accidentado en Putumayo. Uno de ellos es el charaleño Alberto Malaver Rivera, integrante de la tripulación, quien resultó herido y actualmente recibe atención médica en el Hospital Militar en Bogotá, tras ser trasladado desde el lugar del accidente. Por otra parte, se confirmó que el soldado profesional Luis Eduardo Blanco Hernández, oriundo de Aratoca, sí iba a bordo de la aeronave; sin embargo, hasta el momento no ha sido encontrado, lo que mantiene en incertidumbre a sus familiares. Sus seres queridos piden apoyo a la ciudadanía para obtener información que permita conocer su situación, mientras las autoridades continúan con las labores de búsqueda y verificación tras el accidente.
Respuesta Inmediata y Investigación en Marcha
Equipos forenses, judiciales y de socorro mantienen operaciones en la zona, pese a las dificultades por el bosque denso y riesgos de detonaciones. El Gobierno Nacional activó un Puesto de Mando Unificado, y el ministro de Defensa descartó un atentado terrorista –pese a la presencia de disidencias FARC en la región–, apuntando preliminarmente a una falla mecánica o sobrecarga. Puerto Leguízamo, un municipio fronterizo en estado de conmoción, llora una de las peores tragedias aéreas militares en décadas, mientras se esperan más detalles oficiales.








