Santander se encuentra en medio de una alerta sanitaria por el aumento del 78% en los casos de varicela en lo corrido de 2026, según el Boletín Epidemiológico de la Gobernación del departamento. En lo que va del año, se han confirmado 198 casos de la enfermedad, frente a los 111 reportados en el mismo periodo de 2025, lo que ha activado acciones de vigilancia y contención en municipios con mayor carga de contagios.
La varicela ha mostrado un patrón de disparación especialmente en población infantil y adolescente. De acuerdo con los datos oficiales, el 52,4% de los casos se concentran en menores de 17 años, con fuerte presencia en el grupo de 10 a 17 años. Asimismo, el 25% de los infectados tiene entre 18 y 29 años, el 16% entre 30 y 49 y el 5% supera los 50 años, lo que refleja que la enfermedad no se limita solo a la infancia.
Santander se ha convertido en uno de los territorios con mayor número de casos de varicela en el país. Según el Instituto Nacional de Salud (INS), el departamento ocupa el quinto puesto en carga de contagios, por detrás de Antioquia, Cundinamarca, Bogotá y Norte de Santander. Este posicionamiento se valida en el Boletín Epidemiológico Semanal del INS, donde se consolidan los casos por departamento y se evidencia la tendencia de incremento nacional de la enfermedad.
Entre los municipios con mayor impacto en el departamento se encuentran Bucaramanga, Floridablanca, Girón, Piedecuesta, San Gil y Socorro. En varios de ellos se han reportado brotes en entornos escolares y familiares, lo que ha llevado a las secretarías de salud locales a reforzar el aislamiento de casos, la orientación a las familias y la promoción de la vacunación en grupos susceptibles.
Las autoridades sanitarias destacan que la varicela es una enfermedad altamente contagiosa, transmitida por vía respiratoria y por el contacto directo con las lesiones en la piel. Aunque suele ser leve en la mayoría de los casos, puede presentar complicaciones graves en personas con sistemas inmunitarios debilitados, embarazadas no inmunizadas o niños pequeños. Por ello, se insiste en la importancia de no acudir a centros educativos, trabajos ni lugares concurridos mientras persistan las lesiones y la fiebre.
La Gobernación de Santander y la Secretaría de Salud de Bucaramanga han intensificado la vigilancia activa, la formación de los equipos de salud y la entrega de información a docentes, padres y cuidadores. Entre las recomendaciones se incluyen el lavado frecuente de manos, el uso de mascarilla en casos de síntomas respiratorios, el aislamiento temprano de los enfermos y la revisión del esquema de vacunación, especialmente en niños de 12 meses y 1 año de edad.
En el marco de estas acciones, las autoridades llaman a la población a no automedicarse y a consultar de inmediato ante aparición de fiebre seguida de manchas o ampollas, particularmente en niños y adolescentes. La actualización de la historia clínica vacunal y la atención oportuna en el primer nivel de atención se presentan como estrategias clave para contener la propagación y evitar complicaciones asociadas a la varicela en el departamento.








