Cúcuta, Norte de Santander. En medio de un complejo panorama de orden público marcado por la disputa territorial entre el ELN, las disidencias de las FARC, el Clan del Golfo y otros grupos armados ilegales, se llevó a cabo la transmisión de mando de la Trigésima Brigada y la Fuerza de Tarea Vulcano del Ejército Nacional, unidades clave en la contención del conflicto armado y el narcotráfico en la región.
La ceremonia, presidida por el comandante de la Segunda División del Ejército, brigadier general Rodolfo Morales, tuvo lugar en Cúcuta, ciudad epicentro de las operaciones militares en el nororiente del país. El brigadier general Mario Contreras Guineme entregó el mando de la Trigésima Brigada al brigadier general Gerardo Ortiz Ramírez, quien asume la responsabilidad de liderar las operaciones en un territorio estratégico y altamente vulnerable.
Simultáneamente, el coronel Gabriel Alexánder Ramos García cedió el mando de la Fuerza de Tarea Vulcano al coronel Wendell Danilo Fernández Porras, quien estará al frente de las tropas desplegadas en los municipios de Tibú, El Tarra, Teorama, El Carmen, Convención y San Calixto, en pleno corazón del Catatumbo.
Con más de 8.500 hombres y mujeres en sus filas, estas unidades militares reafirman su compromiso con la seguridad, la estabilidad y el desarrollo de las comunidades nortesantandereanas. Su labor resulta crucial no solo para el departamento, sino también para regiones vecinas como Santander, donde los efectos del conflicto y las rutas del narcotráfico también se sienten con fuerza.
La ciudadanía espera que este relevo fortalezca la presencia institucional en el territorio, reactive la confianza en las autoridades y abra caminos de protección y esperanza para las comunidades más golpeadas por la violencia.








