La Alcaldía de Bucaramanga anunció un plan ambicioso para recuperar y modernizar el sistema de Metrolínea en la ciudad. Cinco estaciones que durante años estuvieron en abandono y deterioro serán intervenidas con un diseño renovado, materiales más resistentes y estrategias de vigilancia y aseo reforzadas, con obras previstas para el segundo semestre de 2026 y una duración aproximada de tres meses.
Las estaciones que iniciarán la rehabilitación son Quebradaseca, Chorreras, San Mateo, La Isla y Provenza. Estos puntos han sido afectados por vandalismo, sustracción de elementos metálicos y el paso del tiempo sin mantenimiento adecuado. La nueva intervención busca no solo reconstruir la infraestructura, sino también cambiar la forma en que se piensan y protegen estos espacios públicos.
Uno de los cambios más notorios será el abandono del vidrio en las estructuras. Por ser un material frágil y fácilmente fracturable, se ha convertido en blanco recurrente de actos de destrucción. En su lugar, se utilizará WPC (Wood Plastic Composite) de alta densidad, un compuesto plástico que contiene muy poca parte metálica, lo que reduce el riesgo de robo y mejora la durabilidad. Además, se reutilizarán ciertos elementos como barandas guardadas en almacén, lo que permite ahorrar costos y acelerar los tiempos de construcción.
La inversión estimada para la recuperación de estas cinco estaciones oscila entre 12.000 y 13.000 millones de pesos, financiados directamente por la Administración Municipal. La idea es que la renovación se lleve a cabo de forma simultánea en los cinco puntos, para que la ciudadanía perciba de manera rápida y visible la transformación del sistema de transporte.
A mediano plazo, la siguiente fase contempla la intervención de las estaciones La Rosita y Diamante. Para este proceso, se evalúa la posibilidad de convocar un concurso con la Sociedad Colombiana de Arquitectos, donde empresas privadas podrían participar diseñando y financiando las nuevas estructuras a cambio de espacios publicitarios dentro del sistema, al estilo de modelos implementados en ciudades internacionales como Barcelona.
Para evitar que las estaciones vuelvan a caer en el desinterés y la destrucción, se reforzará el aseo periódico y la vigilancia. La Empresa de Aseo de Bucaramanga (EMAB) ya realiza brigadas de limpieza casi semanales en estos espacios, y la administración prevé integrar cámaras de seguridad y presencia constante. Además, se lanzará la campaña “Tu estación, tu ciudad”, que busca que los ciudadanos se sientan responsables de cuidar y proteger las estaciones como parte integral de su entorno urbano.








