El pasado 8 de agosto la secretaria de Educación de Santander Doris Elisa Gordillo, anunció ante medios de comunicación, las medidas que se están adelantando frente al riesgo que representa la ruptura del muro de uno de los módulos del Colegio San Carlos de San Gil. Se aisló el módulo en deterioro para evitar afectación a docentes y estudiantes.

La Administración Departamental dio cumplimiento a la orden judicial, que consistía en aislar esta estructura, para garantizar seguridad.

Después de la avalancha y las fuertes lluvias, se dio la orden de aislar totalmente al personal que labora allí y reubicar en tres casas tomadas en arriendo. Aunque en el momento la educación es flexible, los docentes trabajan con sus alumnos vía internet, por lo tanto no se han quedado sin recibir clases.

Por su parte la Administración Municipal, tomó la decisión de adelantar un estudio de vulnerabilidad que permita conocer si el terreno es seguro, “si el estudio no es positivo, se tendría que tomar la decisión de demolerlo o no funcionar en esta instalación”, dijo la secretaria de Educación del Departamento.