Según cifras del Ministerio de Educación Nacional, durante 2016, Santander tuvo 3,50% de deserción escolar; y en el informe preliminar de 2017 bajó a 2,75%, mientras que la tasa nacional está en 2,93%.

“Esta noticia a pesar de ser muy positiva, nos motiva a seguir trabajando en estrategias para evitar que haya más deserción”, manifestó la secretaria de Educación, Doris Elisa Gordillo Garcés.

Una de las estrategias implementadas ha sido el Sistema para el Monitoreo, Prevención y Análisis de la Deserción Escolar (SIMPADE). “Esto nos permite seguir a los niños que tienen alguna posición cercana de desertar de las aulas, pero si tenemos niños que han desertado tenemos que ubicarlos, decir en dónde van a estar y hacerles seguimiento, es una medida de prevención que tiene cada institución”, puntualizó la Secretaria de Educación.

Por otra parte, se han implementado campañas como la “Matriculatón” que aumentó el número de niños y niñas a las aulas de clase.