14 de octubre de 2026. La posibilidad de crecientes súbitas en varios afluentes del río Carare y los bajos niveles del río Magdalena mantienen la atención sobre las condiciones hidrológicas de Santander, donde el fenómeno de El Niño coincide con la segunda temporada de lluvias del año.
Los municipios de Cimitarra, Landázuri, La Belleza y Puerto Parra están entre las zonas que requieren especial vigilancia ante posibles aumentos repentinos en los niveles del río Carare y sus afluentes, entre ellos el río Minero y las quebradas Guayabito y La Quitaz.
En contraste, el río Magdalena presenta niveles bajos en el tramo comprendido entre el corregimiento de Sitio Nuevo, en Puerto Wilches, y Gamarra, Cesar. Estas condiciones reflejan un panorama hidrológico variable en el departamento, con riesgos que dependen de las características de cada cuenca y de las condiciones meteorológicas locales.
Aunque el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) confirmó el pasado 8 de octubre la presencia del fenómeno de El Niño en Colombia, su desarrollo no descarta la ocurrencia de lluvias intensas ni de emergencias relacionadas con el comportamiento de los ríos.
Octubre hace parte de la segunda temporada de lluvias en buena parte de las regiones Andina y Caribe. Por ello, las precipitaciones pueden provocar incrementos rápidos en los caudales, mientras que otros sectores continúan enfrentando niveles reducidos de agua.
El seguimiento a las condiciones climáticas e hidrológicas será clave para anticipar posibles afectaciones en las comunidades ribereñas y orientar las medidas de prevención. Las autoridades y los organismos de gestión del riesgo mantienen como prioridad la vigilancia de las zonas expuestas a crecientes súbitas y otros eventos asociados con las variaciones del clima.







