A una semana de las elecciones presidenciales de 2026, el panorama político colombiano quedó reducido a una disputa de alta polarización entre izquierda y derecha, con un centro político prácticamente fuera de competencia. Las últimas encuestas publicadas antes de la veda electoral muestran que el país entró en la recta final con tres nombres dominando el escenario: Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia.
La fotografía general de los sondeos coincide en algo fundamental: habrá segunda vuelta y la pelea está completamente abierta. Sin embargo, las diferencias entre las firmas encuestadoras revelan un país dividido y un electorado todavía en movimiento.
La encuesta más reciente de Invamer, divulgada por Noticias Caracol y Blu Radio, ubica a Iván Cepeda en el primer lugar, seguido por Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia:
| Candidato | Intención de voto |
|---|---|
| Iván Cepeda | 44,6 % |
| Abelardo de la Espriella | 31,6 % |
| Paloma Valencia | 14 % |
No obstante, el estudio de AtlasIntel publicado por Semana dibuja un escenario mucho más estrecho: Cepeda y Abelardo aparecen con una diferencia que entra en el margen de error y configura un empate técnico. Paloma Valencia se mantiene tercera:
| Candidato | Intención de voto |
|---|---|
| Iván Cepeda | 38,7 % |
| Abelardo de la Espriella | 37,3 % |
| Paloma Valencia | 14,3 % |
Más allá de las diferencias metodológicas, todas las encuestas coinciden en una tendencia: Abelardo de la Espriella es el candidato que más creció durante la campaña. Hace apenas semanas aparecía lejos de Iván Cepeda y disputando el voto opositor con Paloma Valencia. Hoy, según la mayoría de mediciones, logró consolidarse como el principal rival.
El crecimiento de Abelardo de la Espriella en las encuestas parece estar relacionado con la reorganización del voto de derecha y del electorado crítico del gobierno nacional. Analistas consideran que su discurso directo y su posicionamiento por fuera de las estructuras políticas tradicionales le permitieron ganar terreno en las últimas semanas de campaña, incluso atrayendo apoyos provenientes de distintos sectores conservadores.
Mientras tanto, Paloma Valencia llega al cierre de campaña buscando mantener consolidado su electorado. Aunque conserva una importante estructura política, las más recientes encuestas reflejan una competencia cada vez más cerrada dentro de la derecha. Durante sus actos finales de campaña, la candidata insistió en la necesidad de fortalecer la unidad de ese sector de cara a la jornada electoral.
Otro de los elementos que observan las encuestas es el comportamiento de Iván Cepeda en los escenarios de segunda vuelta. Aunque el candidato mantiene el liderazgo en la mayoría de mediciones de primera vuelta, algunos sondeos reflejan una competencia más ajustada en un eventual balotaje frente a los otros aspirantes. Incluso, los análisis muestran escenarios divididos dependiendo de la firma encuestadora y la redistribución del voto opositor.
Aun así, algunas mediciones, como la de Invamer, continúan mostrando a Iván Cepeda con ventaja en los escenarios de segunda vuelta frente a Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia. Los resultados reflejan una contienda abierta, marcada por diferencias entre las distintas firmas encuestadoras y por un electorado que todavía parece en movimiento.
Las diferencias entre sondeos también llevaron a un debate sobre las metodologías utilizadas por algunas encuestadoras. AtlasIntel, por ejemplo, estuvo en el centro de discusiones relacionadas con sus mediciones digitales y los criterios de representación de la muestra, en medio de revisiones adelantadas por el Consejo Nacional Electoral.
La seguridad y el orden público también se consolidaron como temas centrales de la campaña. Mientras Iván Cepeda defendió la continuidad de varias reformas sociales y ajustes a la estrategia de “paz total”, los sectores de derecha enfocaron buena parte de sus propuestas en fortalecer la seguridad, aumentar la presencia militar y endurecer la respuesta frente a los grupos armados.
En paralelo, el componente regional volvió a demostrar su peso en la política colombiana. El Caribe, especialmente, se convirtió en escenario clave para los cierres de campaña de los principales candidatos, reflejando la importancia que siguen teniendo las estructuras regionales y las alianzas territoriales en la disputa presidencial.
Con la entrada en vigencia de la veda para la publicación de encuestas, Colombia entra en la última etapa de la campaña presidencial en medio de un ambiente de alta expectativa política. Aunque las mediciones mantienen tendencias similares sobre los candidatos más fuertes, el resultado final sigue abierto en una elección marcada por la confrontación de visiones distintas sobre el rumbo del país.







