En el barrio Kennedy, ubicado en la Comuna Norte de Bucaramanga, más de 45 viviendas enfrentan un grave peligro de colapso debido a grietas profundas y filtraciones de agua, afectando a alrededor de 133 personas que han iniciado procesos de desalojo. La situación, que se agravó durante Semana Santa, ha generado angustia entre los residentes, muchos de los cuales han invertido en refuerzos estructurales sin éxito.
Causas investigadas
La hipótesis inicial apunta a filtraciones de agua por obras de alcantarillado de la Empresa Pública de Alcantarillado de Santander (Empas), realizadas en octubre de 2025, aunque la entidad descartó su responsabilidad tras pruebas que confirman que el agua aflorante es limpia y no residual. Autoridades locales, incluyendo la Alcaldía y la Oficina de Gestión del Riesgo, atribuyen parte del problema a recientes precipitaciones intensas, y han realizado caracterizaciones de familias afectadas tras un Consejo Municipal de Gestión del Riesgo.
Respuesta de las autoridades
Empas desplegó equipos técnicos para verificar su infraestructura, confirmando que no hay daños en tubos ni hundimientos relacionados con su obra. La Oficina de Gestión del Riesgo ha intensificado inspecciones y seguimiento, recomendando evacuaciones en sectores como carreras 9N y 10N entre calles 23 y 24. Mientras avanzan las investigaciones, los damnificados esperan soluciones concretas para evitar la pérdida total de sus hogares, en un problema reportado desde finales de marzo de 2026.








