El Gobierno nacional puso en marcha un plan de verificación en todo el país para asegurar que la rebaja de $500 por galón en el precio de la gasolina corriente se aplique en todas las estaciones de servicio. La medida, vigente desde el 1 de febrero, fue adoptada por el Ministerio de Hacienda tras el aumento del superávit en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), impulsado por la caída de los precios internacionales del petróleo.
De acuerdo con el seguimiento realizado hasta el 4 de febrero, en promedio, las principales 25 ciudades del país han reflejado una reducción cercana a los $300 por galón, lo que indica una aplicación parcial del ajuste. Sin embargo, el Gobierno advirtió que en la mayoría de los municipios no existe ninguna justificación económica para retrasar la rebaja completa y que esta debe hacerse efectiva de manera inmediata.
Ante la situación, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) anunció que desplegará operativos de control en distintas regiones, priorizando aquellas donde se han recibido denuncias o se observan inconsistencias en los precios. “Hemos identificado que algunos distribuidores aún no aplican la reducción total, por lo que activaremos acciones de verificación en todo el territorio”, señaló la superintendente Cielo Rusinque.
El Gobierno también recordó a los expendedores de combustible que deben exhibir en un lugar visible las nuevas tarifas y garantizar su cumplimiento en cada venta al público. En paralelo, la SIC supervisará los argumentos de los distribuidores que alegan motivos de inventario para aplicar la rebaja de forma gradual, advirtiendo que este ajuste solo puede ser temporal y no una práctica generalizada.
Finalmente, el Ejecutivo invitó a la ciudadanía a ejercer control social y reportar estaciones de servicio que no estén cumpliendo con la rebaja establecida. Con esta medida, el Gobierno busca asegurar que el alivio en el precio de la gasolina llegue de forma efectiva y oportuna a todos los colombianos.








