El presidente Gustavo Petro ofreció este martes en Washington sus primeras declaraciones tras el encuentro bilateral con el mandatario de Estados Unidos, al que enmarcó como un momento de temores y expectativas, atravesado por percepciones distintas sobre su gobierno. Según explicó, la conversación permitió identificar un “puente común” entre Colombia y Estados Unidos y disipar parte de las contradicciones que él mismo anticipaba frente a sus diferencias con la administración Trump.
El jefe de Estado señaló que en la reunión se abordaron temas estratégicos de cooperación regional y retos compartidos, con énfasis en el uso de energías limpias para reactivar el occidente de Venezuela. Planteó que ese impulso energético, evitando la quema de gas en antorchas, podría abrir la puerta a la erradicación de cultivos ilícitos en el Catatumbo, al facilitar alternativas económicas para esa región fronteriza.
En materia de seguridad y lucha contra las drogas, Petro habló de la posibilidad de operaciones conjuntas entre las fuerzas militares de Colombia y Venezuela, con el objetivo de golpear estructuras vinculadas al narcotráfico. Relató que insistió ante Trump en la necesidad de derrotar a quienes se sometieron a esos intereses ilegales y respaldó su postura con cifras de erradicación: mencionó 12 mil hectáreas de coca eliminadas de forma definitiva, con participación directa de campesinos.
El presidente también alertó sobre el impacto de la desinformación en la política interna y en las relaciones internacionales, al señalar que las tensiones que se han presentado, tanto con el gobierno de Estados Unidos como con el de Ecuador, están atravesadas por campañas que buscan impedir la coordinación entre gobiernos. En esa misma línea, reveló que mantiene contactos con sectores de la oposición venezolana y reclamó mayor transparencia frente a la corrupción, al pedir que se conozcan archivos de inteligencia y los nombres de quienes participaron en sobornos como el caso Odebrecht.
Petro advirtió que las “oleadas de desinformación” pueden escalar conflictos hasta el punto de desencadenar guerras a partir de titulares manipulados, por lo que defendió la franqueza como base de una relación sincera con Washington. Dijo valorar a los interlocutores estadounidenses que hablan con claridad de sus posiciones y cerró su mensaje remarcando que el horizonte de esta nueva etapa debe estar marcado por la libertad.








