La celebración de la tradicional noche de velitas dejó un saldo preocupante en Santander: ocho personas, entre ellas cuatro menores de edad, resultaron lesionadas por el uso de artefactos pirotécnicos en los primeros días de diciembre.
Aunque en el departamento rigen normas que prohíben la comercialización y manipulación de pólvora, los reportes del Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila) evidencian que estas disposiciones siguen siendo ignoradas por algunos ciudadanos.
Entre los casos más graves se encuentra el de un adolescente de 16 años, residente en el norte de Bucaramanga, quien sufrió quemaduras en un dedo tras la explosión de un tote. El hecho ocurrió la noche del 3 de diciembre. Según informó Edwin Antonio Prada Ramírez, secretario de Salud de Santander, el joven recibió atención médica oportuna y se encuentra fuera de peligro.
En Piedecuesta, otro menor de 13 años permanece bajo observación médica luego de que un minivolador le causara una lesión ocular. En Suaita, un adulto perdió parte de un dedo al manipular pólvora en zona rural del municipio.
Durante la noche del 7 de diciembre, cinco personas más resultaron heridas en diferentes municipios: Bucaramanga, Piedecuesta, Floridablanca, Socorro y Mogotes. De los ocho casos registrados hasta el momento, cuatro corresponden a menores de edad y cuatro a adultos, uno de ellos en estado de embriaguez. Cinco de los lesionados estaban manipulando pólvora directamente, mientras que dos resultaron afectados como espectadores.
A pesar de la gravedad de los hechos, las cifras muestran una disminución frente al mismo periodo del año anterior, cuando se reportaron 14 quemados en Santander hasta el 7 de diciembre.
El secretario de Salud Departamental reiteró el llamado a la ciudadanía: “Es fundamental que los adultos asuman su responsabilidad. La mitad de las personas quemadas en Colombia son menores de edad. Existen sanciones económicas y penales para quienes permitan o faciliten el acceso de niños a estos elementos”.
Las autoridades recordaron que permitir que un menor manipule pólvora puede acarrear multas de hasta 32 salarios diarios legales vigentes, y que el tráfico ilegal de estos productos está penado con cárcel entre tres y diez años.
Durante la temporada de vigilancia intensificada, que va del 1 de diciembre de 2024 al 11 de enero de 2025, se han notificado 54 casos en Santander, sin víctimas fatales hasta la fecha.








