Ahora más niños, niñas y jóvenes podrán aprender música y decirle “sí” a la vida y “no” a la violencia. Gracias a una inversión de casi 300 millones de pesos, la Casa de la Cultura Piedra del Sol de Floridablanca tiene nuevos instrumentos musicales para que más de mil estudiantes puedan tocar, cantar y soñar cada semana.
Violines, guitarras, clarinetes, teclados y hasta equipos de sonido llegaron para fortalecer los talleres de formación artística. Además, los instrumentos antiguos fueron reparados con cariño para que sigan sonando fuerte y bonito.
“Con esta nueva dotación, los niños que no tienen cómo comprar un instrumento ahora pueden venir, ensayar y crecer en la música campesina y colombiana”, explicó el maestro Óscar Niño, quien enseña cuerdas.
Para Elías Cáceres, estudiante del taller, tener instrumentos en buen estado “es una alegría enorme” que se comparte con todos los compañeros.
Música para transformar
El director de la Casa de la Cultura, Oliverio Solano, aseguró que esta inversión permite llegar a más personas y mejorar la experiencia de aprender arte. “Queremos que cada niño y joven tenga acceso a un instrumento, a un espacio seguro, y a una oportunidad para expresarse con libertad”, dijo.
Porque cuando un niño abraza un violín, no necesita empuñar un arma. Cuando una niña aprende a tocar una flauta, está diciendo con su música que quiere un futuro en paz.
Tocar un instrumento también es resistir
Esta apuesta por la cultura es una forma de proteger la vida, de sembrar esperanza y de demostrar que el arte puede ser un escudo contra la violencia. En cada nota que se aprende, en cada canción que se comparte, hay una decisión valiente: elegir la armonía sobre el miedo.
Floridablanca sigue apostando por la música como lenguaje de paz. Y tú, ¿qué instrumento quieres aprender a tocar?








