Desde Café Madrid, uno de los barrios más estigmatizados de Bucaramanga, emerge la candidatura de Humberto Salazar García, abogado, empresario y docente universitario, quien en tiempo de su inscripción como aspirante a la Alcaldía en las elecciones atípicas del próximo 14 de diciembre. Su postulación, respaldada por el Pacto Histórico, representa no solo una propuesta política, sino una reivindicación de los sectores históricamente marginados de la ciudad.
“Vengo del norte, donde muchos han querido ver solo violencia y pobreza, pero donde también hay dignidad, esfuerzo y talento. Esta campaña es por la Bucaramanga que no se rinde”, expresó Salazar, quien ha sido reconocido en los ámbitos académicos y empresariales por su compromiso con el pensamiento crítico, la cultura y el desarrollo local.
Con una visión clara de ciudad, Salazar propone “reconstruir a Bucaramanga” desde tres pilares: trabajo colectivo, transparencia y eficiencia administrativa. Aunque el periodo de gobierno será corto —apenas dos años—, el candidato asegura que es tiempo suficiente para “ordenar la casa y avanzar en soluciones concretas, si hay compromiso y organización”.
Su campaña busca trascender los partidos y convocar a la ciudadanía en su conjunto. “Esto no se trata de mí, sino de todos. Necesitamos unirnos, sumar capacidades y trabajar con honestidad. Esta es mi ciudad, donde nací, crecí y quiero verla florecer”, afirmó.
Durante su inscripción, Salazar sorprendió al usar dos zapatos de colores distintos, un gesto simbólico que explicó como una metáfora de la diversidad: “Son distintos, pero caminan juntos. Así es Bucaramanga: una ciudad plural, con un mismo anhelo de salir adelante”.
En materia de seguridad, propone rodearse de expertos con experiencia operativa y conocimiento del territorio. “Vamos a convocar a quienes han dado resultados, a quienes entienden que la seguridad se construye con la comunidad, no desde el miedo”, señaló.
Humberto Salazar es egresado de la Universidad Industrial de Santander (UIS), empresario del sector jurídico y logístico, y ha sido un activo promotor de debates ciudadanos e iniciativas culturales. Su trayectoria combina formación, liderazgo y una profunda conexión con los sectores populares.
“Esta no es una campaña de partidos, es una campaña de ciudad. Es hora de que Bucaramanga se mire con otros ojos y se gobierne con el corazón en el territorio”, concluyó.








