En una multitudinaria misa celebrada en la Plaza de San Pedro el domingo 1 de junio, el Papa León XIV reafirmó su postura sobre el matrimonio, definiéndolo como la unión entre un hombre y una mujer. Ante más de 60.000 fieles provenientes de 130 países, el Pontífice destacó que el matrimonio no es un ideal, sino el modelo del verdadero amor, citando la encíclica Humanae Vitae de San Pablo VI.
Durante su homilía en el Jubileo de las Familias, los Niños, los Abuelos y los Ancianos, León XIV enfatizó que la alianza conyugal es fundamental para la sociedad y para la transmisión del amor de Dios. «El matrimonio no es un ideal inalcanzable, sino el modelo concreto del amor entre el hombre y la mujer. Ese amor, al hacerlos ‘una sola carne’, los capacita para dar vida, a imagen de Dios», afirmó el Papa.
El Pontífice también abordó el tema de la vida, lamentando que en ocasiones se invoque la libertad no para protegerla, sino para quitarla. «A veces esta humanidad se ve traicionada cuando se invoca la libertad no para dar vida, sino para quitarla; no para proteger, sino para herir», expresó, en una aparente referencia al aborto, práctica condenada por la Iglesia Católica.
La postura del Papa León XIV marca un contraste con la visión de su predecesor, el Papa Francisco, quien en diversas ocasiones promovió una visión más inclusiva sobre el matrimonio y la familia. Sin embargo, León XIV reiteró que la Iglesia necesita matrimonios santos para fortalecer las relaciones y la sociedad.
El evento concluyó con una ovación de los fieles, quienes alzaban banderas y carteles con mensajes como «Papa León, protege la familia». Antes de la misa, el Pontífice recorrió la plaza en su papamóvil, saludando a niños y ancianos, bendiciendo a madres y padres, y enviando mensajes de esperanza a las familias del mundo.








