Este viernes 30 de mayo, transportadores informales se movilizarán en el área metropolitana de Bucaramanga para expresar su rechazo a las nuevas restricciones judiciales que limitarán el uso de motocicletas a partir de junio.
Las concentraciones iniciarán desde las 6:00 a. m. en puntos estratégicos como la Puerta del Sol, Colseguros Norte y el sector del ICP en Piedecuesta. Participarán mototaxistas y conductores de plataformas digitales, quienes manifiestan su inconformidad con el fallo del Juzgado 15 Administrativo de Bucaramanga.
La decisión judicial establece que, desde el 3 de junio, los motociclistas deberán cumplir con restricciones específicas, como la prohibición de parrillero hombre mayor de 18 años, la limitación de circulación en franjas horarias de hasta 10 horas (de 6:00 a. m. a 8:00 p. m.) y la exigencia de que solo el propietario del vehículo pueda conducirlo.
“El pueblo no puede pagar los platos rotos de la mala planeación. Nos están quitando el derecho a trabajar”, afirmó Leonardo Silva, activista y líder comunitario, quien convocó a la protesta. Además, representantes del sector denuncian hostigamientos contra quienes dependen del transporte informal.
La Dirección de Tránsito de Bucaramanga reportó que en 2024 circulaban aproximadamente 454 mil motocicletas en la ciudad, y en lo que va de 2025 se han matriculado unas 600 motos adicionales. Estas cifras reflejan la importancia de este medio de transporte en la movilidad urbana, especialmente para quienes dependen de él como fuente de ingreso.
Ante el fallo judicial, la Dirección de Tránsito solicitó un mes adicional para estructurar un plan de acción que permita combatir el transporte ilegal sin afectar la movilidad urbana. Según el director de la entidad, Jahir Manrique, “Buscamos aplicar restricciones puntuales en zonas y horarios críticos, con criterios técnicos claros.”
Asimismo, el 16 de julio entrará en vigor una nueva medida de pico y placa para vehículos con matrícula foránea.
La restricción, anteriormente aplazada por presión de los gremios, ahora será obligatoria y busca reducir la presencia de automotores provenientes de otras regiones, responsables, según las autoridades, del 85 % de los comparendos por transporte ilegal.
Las movilizaciones de este 30 de mayo se perfilan como un punto de quiebre en el debate sobre el transporte informal en Bucaramanga y su área metropolitana, una problemática que demanda soluciones estructurales en lugar de medidas punitivas aisladas.








